De la IUPI, PROMESA, y más..

     Soy de aquellos estudiantes que no le otorgaron beca federal. Al leer “no cogen beca”, usualmente se piensa “clase adinerada”, sin tomar en cuenta los que estamos en el llamado “jamón del sándwich”, que generamos demasiado según la Beca Pell (o FAFSA, como le queramos llamar), pero que sabemos que la Pell no toma en cuenta el pago de la casa, y demás deudas que permanecen pendientes, aparte de los gastos rutinarios de transporte, y los esenciales de electricidad, agua, internet. Sí, el internet se ha vuelto un esencial. A pesar de haber disponible las llamadas “bibliotecas electrónicas” o diferentes respuestas, no se puede completar un semestre universitario en cualquier centro docente de este país sin tener internet a la mano, a menos que quieras vivir gran parte de tu vida en una de ellas (que cuando nos damos cuenta, la paga del internet se te va en la gasolina del ir y venir de aquella respuesta ante la falta del mismo). Hecho este paréntesis, el punto es el siguiente: debo hacer un sacrificio para continuar mis estudios, y quemarme las pestañas (tal vez demás) para buscar pasar las clases (objetivo principal: no pagarlas de nuevo) luchando muchas veces con mediocridades docentes.

     <<¿Cuál es el punto?>>

     Estudio en la Universidad de Puerto Rico, recinto de Río Piedras. Debo confesar que no es (ni ha sido) mi primera opción de estudio, puesto a que prefería una privada. La IUPI, como se le llama, es conocida muchas veces por ser la de las huelgas, luchas, etcétera (claro,  estando en una sociedad boricua donde lo negativo vende en los medios y se mantiene en las primeras planas). Son pocas las veces que alguien se ha detenido a preguntar: ¿Qué de verdad hay detrás de todo eso? Debo hacer la salvedad de que en la UPR si hay personas que pudiesen lidiar con un pago mayor. Sólo con entrar a un estacionamiento en las mañanas y toparme con automóviles de marcas bastante costosas mientras transito me basta para saberlo. No obstante, más aún te encuentras a aquel estudiante que no tiene ni siquiera para comer, y se las ve oscuras buscando balancear mantener el promedio con la necesidad de dinero (empleos). Porque de la beca les puede sobrar a muchos, mas, como recalqué, no se toma en cuenta los gastos que hay que hacer.

<<Sigo sin encontrar el punto>>

     Cómo mencioné arriba, prefería una opción privada. Lo que me lleva en un principio al sistema UPR fue la necesidad de una opción mucho más económica. Y como yo, muchos más hay, aunque muchos luego se encuentren con el orgullo universitario. No obstante, la necesidad económica lleva a otros problemas, los cuales no son observado por la mayoría del país, que usualmente encuentra cada conato de protesta como algo innecesario. ¿Sabía usted que, por lo menos en el recinto riopedrense, se han cerrado (o han estado a punto de cerrar) ciertas concentraciones recientemente? Estudiantes con aspiraciones a entrar a facultades como la de Relaciones Laborales se puede encontrar con la situación de que ya no hay profesores que den las clases medulares de la misma. En mi caso personal, estudio Ciencias Políticas, y mi área de énfasis se supone que fuera Relaciones Internacionales. Digo “se supone que fuera”, porque actualmente me encuentro con la situación de que no se están brindando muchas de las clases del mencionado énfasis. Recurro a terminar mi bachillerato con otra área de énfasis, la cual no es de mi interés y no me ayuda en cuánto a las aspiraciones que tengo para estudios graduados. Esta es otra cara de la moneda que no ha sido expuesta y a la cual la prensa nacional le presta poca o ninguna atención. Mientras tanto, se sigue proliferando la noticia de las huelgas y creando una imagen negativa del estudiantado.
 
      En las más recientes declaraciones dadas por la Junta de Control Fiscal PROMESA, que ahora tendrá mucho (si no todo) el poder de nuestro país, incluye, entre otros, la situación de austeridad y acciones a tomar en torno a la UPR. La acción mayor que hace es que se opone, como ente, a la fórmula de otorgación de fondos públicos, la cual forma alrededor del 90% del presupuesto (según lo reportado por medios). Con una universidad cuyos estudiantes, en gran parte, pasan estas situaciones personales, y con estos problemas de facultad que limitan la capacidad del progreso estudiantil; ¿Qué será del futuro del estudiante del sistema?

<<Bien, vi el punto. Ahora, ¿Cuál es la solución?>>

      La situación es de difícil manejo, pudiéndosele comparar con un juego de Jenga. Por un lado, tienes los estudiantes y el posible aumento a la matrícula. Los estudiantes, al verse afectados, sin dudar tomarán alguna acción en contra de quienes toman las decisiones, ya sea  en forma de paro, huelga, o cualquier otra. La situación del país es precaria, por lo que muchos verían como lógica la reducción de la asignación monetaria. No obstante, con la limitación monetaria, a su vez se podría paralizar al gran número de estudiantes que asisten a la misma ya que, si de por sí está limitada la disponibilidad de cursos con el dinero actual, se afectaría mucho más la misma, no teniendo el efectivo para pagarle a profesores que impartan los cursos. Se ha hablado (y se incluyó dentro de la propuesta de PROMESA) de entablar una matrícula utilizando la condición financiera del estudiante, algo parecido a lo que hace la FAFSA. Esta sería una muy buena solución si no existiese el problema que establecí al principio, el hecho de que no se toman en consideración los gastos. Esto podría generar una gran camada de jóvenes abandonando sus estudios y/o muchos endeudándose a temprana edad, esto ante la incapacidad de lidiar con los costos.
 
     Tomando todo esto en cuenta, hay que preguntarse: ¿Cuál es la solución correcta? Se debe manejar una que no afecte las otras, algo virtualmente imposible con el estado financiero del país. No tengo la respuesta correcta, ni reclamo tenerla. Tampoco redacto simplemente para darle un efecto negativo a cualquiera de los anteriores recursos posibles. Más es una situación que se debe ponderar y ver cada consecuencia tanto directa como indirecta a los mismos. Cómo en el juego de Jenga, evitar que con tu movimiento se caiga la torre.

Football: More than a sport? Does it ever end?

For matter of this reading, Soccer is called football
     It is not easy quitting doing something you love. As I turn 21 years old in a few months, I’ve never thought I’d feel this sad when having to quit playing Football. I’ve had sports all my life, and played competitively at least for 15-16 years of it, but for the last 3-4 years, football has been my all. My pastime, turning to variations of it whenever I feel bored (such as Football videogames, watching games on TV, reading books on it, or just simply playing it. My distractions, as whenever I’m too swamped and stressed with schoolwork i could look forward to either practices or games. My teacher, as it taught me about places I’ve never heard of, nor we have talked about in school, and about historic situations in the world that I’ve never seen before. The religious war that continues being expressed in the Old Firm (Catholic Celtic vs.  Protestant Rangers in Scotland), the racism in some parts of Europe (the headline of Italian Mario Balotelli as King Kong after leading his country to the final in 2012 UEFA Euro being a prime example), and more. These are cases that makes a person think about the notions of football as “more than a sport” and that it “never ends”. But: Is it more than a sport? Does it end?
     When you quit playing in leagues, it starts feeling like something is missing. That’s even though you still have football in a million other forms still present, even inserting itself in different socio-political situations, like the ones mentioned above. In different countries, or between countries, football has caught different meanings. You could go ask Argentinians or brits about how the football match always contains a slightly different flavor than any other match because of the conflict of the Malvinas, or Falkland Islands, or go watch “El Clásico” (F.C. Barcelona vs. Real Madrid), mostly when played in Barcelona, where most culés (what the team fans and players are nicknamed) in the crowd wave separatist flags and flash and yell separatists propaganda, as many Catalans want to be separated from Spain. Taking it up a notch, there are tournaments where -at least in starting rounds-nations are not allowed to face each other, as it would bring together crowds from countries that have political differences and could spark a fight or a riot. This does not happen in other sports (to where my knowledge is), as some countries that are kept from facing each other in football often play each other. This particular difference would make the answer seem like yes; it is more than a sport. But this also begs the following question: How can something that is inserted in almost every controversy have an ending point?
     This also brings a different question to play: Does any sport have an ending point? The answer for this could be yes. If you’re from a particular country, and play another sports, let’s say, basketball, you could see basketball end in your life when you quit. Why? because you can travel to a country and never see a basketball game or its promotion, and/or, you can see a basketball game and let it end in the court, whereas Football keeps being brought up in politics. Basketball (and most other sport’s) teams usually do not represent a specific part of the community. You can play for a team, do every ritual or custom you have without being judged by it (of course, not when it’s political or offensive to a group), and go to the rival team without any major repercussion apart from the traditional criticism by fans and the press.
     Knowing that other sports could have an end, let’s go back to the original question. Football seems to be endless. As the most played sport in the world (in part because of its simplicity, only a ball and you’re good to go), Football has caught the implications mentioned above, and more. As it can lead to violence, it also can lead to political talks (Turkey and Armenia, for example). It can work in changing politics, establishing relations and resolving problems between two sides. But what about countries in which it does not have that kind of repercussion? Living in Puerto Rico, i can see the unimportance of football, and the rather importance of other sports; like baseball. However, I live in a country that does not have that many relations in the world, and whose parent country (although the official name is associate), The United States of America, has relations based in pure political power (Although the sport of football is being used to make internal politic changes, see the case of the US National Women’s Team against the US Soccer Federation on wage discrimination). It its in these countries where you can see football having a final point. Where putting a stop in your career and turning off international television could mean it not being in your life at all, meaning that only your personal fondness of the sport is the only way you notice it. It’s in these countries where you see it not being precisely needed; it being only a part of doing exercise, or having fun. If you go to any person in the streets that does not know about the sport and talk to them about these implications, they would say that those people are crazy letting something as trivial as a sport have that much importance and dictate so much in their lives as a community.
     The answer, in all of this, is that it all depends on where you are from and who you are. Is it more than a sport? it can be. If you live in Barcelona, it could mean a way of expressing your political concern. If you live in certain places, you could fight against racism through it. In the US, it is taken as a way to fight against sexist discrimination. It is in those cases that it takes form of a tool for expression and causes. Personally, for me, it is never going to have an end, whereas, for other people, it will never even get a start. You could live a life without noticing the sport, or it could mean a lot, depending on where you are born. In our political status as a country, it does not mean anything, nor it will cause any changes. It stays existing and taking more ground, but only as leisure.